Sabes que no puedo derivar de las tantas invulnerabilidades que se crean al respecto
entiendo que no es mi problema realmente, sólo es algo que debo hurgar por tiempos personales, así como hemos colaborado antes, podemos de vuelta a hacerlo, yo estaré en mis espacios recurrentes soñando qué tan irregulares son los momentos en el que te has convertido en tantas palabras, una tras otra, inservibles para alguno de los dos, supongo que te he traducido sin querer, sin que tu permiso me diga: adelante, continúa que yo estoy sola y mis presiones solo me dirigen hacia adelante a lugares que no he estado pero que continúo huyendo en ellos, realmente sólo quiero cambiar mi vida, dices, con todo respeto lo hago y no necesito a nadie, dices, no digas que te estoy conociendo pues mi voluntad no es querer hacerlo si éso no deseas, tu has decidido situarme en éste espacio compartido el cual no disfruto para nada si no encuentras posición mía en el mismo, es algo extraño la verdad, apaciguar el tiempo, es tiempo, el cual ha sucedido y en mi opinión que sucede por segunda vez por ende solo participo hasta ser de vuelta excluido, mis más sinceras disculpas mi estadía no es retrasar la tuya, ambos decidimos el mismo objetivo pero en distinta lengua, y no importa realmente, para mi es un lujo continuar pecando en otras historias que no deben incluirte y llenar otros ojos con mi discapacidad de abandonarles porque yo también la tengo, dime que me quieres y no tendríamos que reprimirnos por tu parte o exprimirnos por la mía, a todas estas, la cobardía es asunto de los hombres y amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí, ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.

Si dijeras palabras
serían disoluciones de color
a un bloque de negro sólido
porque si me tocases y hablases
no habría reproducción
de la imagen que
intentas recoger
de tu cabeza
pues más bien yo intento
recoger de otras personas
la barata comunión
de reminiscencias
para nada claras
ni concisas
de tu cuerpo
invaluable
y repetido
pues yo las he hundido
en el calor y he bebido
del vapor, nada agradable
pues, no quise beber nunca
viejas y comunes
fotografías de tu cara
pegadas en rostros
de nombres que no conoces
pero de preferencia
bebo, porque tengo
muchas fotos de
otros rostros
que no puedo pegar en ti
porque te veo y saludo
los valores agregados
a tu piel y los aprecio
porque encuentro
satisfacción en
los detalles absurdos
y categorizados
que tu seguramente
cuentas cada día
y la imagen que
propongo es tan
consumible y
romántica
que supongo que
nunca puede atravesar
ya alguna luz
fuera y dentro
de tu boca cerrada
pero me has tocado
y matemáticamente
resolví los recuentos
que con leve suplicio
configuré y armé
sin camino alguno
a ti o a lo que harás
y ya hice un mapa
de lo que no debo
alguna vez intentar
lavar en tu bloque
de negro sólido
que en otra
realidad
solo es una imagen
que yo he querido
que apoyaras
en mi, si dijeras
las palabras
que hacen
continuar o
regresar las cosas
a su ubicuidad.

Podría sonar particular
ése espacio regular y completo
que guardas para ti
pero es una excusa

es un motivo más
por el cual no deseo abrir el sitio
donde nos conocemos
ya rara vez

yo golpeo la puerta
aunque sé que estás dentro
y por más que lo estés
ya no debo entrar

conozco tu amorío complejo
y aunque soy capaz de entretenerlo
no encuentro el sentido
de volver e irme

tu colocas las excusas en tu boca
que soportan mis simpatías
aunque es una agradable capacidad
ya no me asombran

porque hablas de aquello
que ya no me busca
aunque antes era distinto
creo que no importa

tu boca no es estigma
y temía que lo fuese
más sin embargo el lenguaje
no fue diferente

creía que quería éso
que es solo tuyo
y tenía miedo de devolver
aunque nunca me dieses

quería que me calles
cuando hablaras
y que temiera
cuando no estés

ahora solo veo
lo que no dejas de ocultar
y solo escucho
lo que aun memorizo

debo admitir
que haberte querido
ha sido un malentendido
y que no debo entender

ahora debo creer
que ser querido y querer
es algo reciclable
y posible de hacer

aunque ya no escriba
en tu tiempo tan corto
sólo es una excusa
para poderlo extender.

11 Párrafos Ignorados

Recién empiezas a hacer ejercicio
aunque ya tienes un cuerpo deseable
A veces enciendes mi cigarro
y dices que dejarás de fumar.

Digo, de vez en cuando
sujetas mi brazo,
nunca la mano,
para caminar.

No tienes porque
copiar el absurdo
testimonio de querer
y expresarte diferente.

Porque cuando ríes
es sólo cuestión de estar
y aun así, ni tan directo
como los ojos que pestañeas.

Es cuando abrazas,
a tu manera,
no nos podemos obligar
a estar más juntos.

O cuando te escribo
no reciclo palabra
para conjugarte
con fuerte maraña.

Cuando te veo,
es solo naturaleza
el mero marcaje
de un sexo al opuesto.

Hablamos la misma música
el sentimiento de escuchar
pero aunque sea tu voz
rara vez, se puede besar.

Son insostenibles
las ganas de contener
tu ascética personalidad
dentro de mi boca.

Y a contramano
atosigar el orden
de los deseos causados
por la atracción.

Para una vez continuar
documentando
la vivida parrafada
de los detalles
que quedan por
cometer.

 

No puedo contar contigo
que irritante y ponzoñosas
ganas tengo, de ganar.
Técnicamente, zafados uno del otro
obligados a la distancia
actuamos diferente
por simple lejanía
como recurso
y extorsión
de los
unos.

Debo decirte algo

Debo decirte algo, pero antes,
antes prefiero mojar mis labios
unas 15 veces antes de saludarte
y 30 antes de despedirme
por no decir que sólo quiero un beso
queriendo volver una y otra vez sólo para verte ir.
Auto confianza, eso quiero.
Aunque me he conformado
mordiéndote con el deseo
masticando tus mejillas
con el roce de mis labios
cada vez que te vas
y no es suficiente.
Suficiente es que en mi retraso
tu jamás te rindes
Suficiente es que cuando quiero estar contigo
siempre puedes estar.
Y si alguna vez tu has querido
seducirme o discrepar
soy demasiado lento
para ese tipo de miradas
que por mala recepción
suelen caducar.
Pero soy chico de éstos escándalos
de los lentes, del flequillo
del frenillo, la nariz
que sólo saben mitigar la conversación
y que lavan la distracción
de mis ojos y el lugar
que te ven.
¿Cuando yo ya he vaciado
el perfume de tus abrazos?
y arruinado el momento
por guardar y no exhalar
la reflexión, de respirar
susodicho olor de ti.
Cada vez más fingiendo
la demencia y el pudor
de ser tu aliado
cada vez más matando
el tiempo con soñar
si podrás contar
conmigo.
Y si no es así, nada así
de tu parte; Incondicional seré
por estar contigo sin revés
leal y adversario
de tus despojos.
Siempre y cuando tu decidas
si yo, o el cansino viaje
de encontrar a alguien
que te diga lo mismo
que hoy y mañana
yo habré dicho.
Lo siento, pero exijo,
si yo, o el resentido
calor que sólo
usan los cobardes
o los amigos.